Instrucciones para mirar - Manuel Sandoval
A simple vista la fotografía parece estar sacada de forma rápida, pero si analizamos con mayor precisión observamos que no es así. Puedo ver a un cocinero, en una cocina espaciosa, predispuesto a realizar una gran cantidad de platos, como para un banquete. Lleva un rostro serio pero en sus ojos se puede encontrar cierto orgullo de ocupar ese puesto, no se lo nota cansado o distraído. Él se encuentra ahí, presente. También, al portar un rostro rudo y masculino podríamos malpensar que se trata de un cocinero desprolijo o sucio, pero si prestamos más atención vemos que ocurre todo lo contrario. Tiene su uniforme impecable, lleva un delantal blanco carente de manchas, sus herramientas de cocina en perfecto estado y hasta sus zapatos brillan! Así que para mi sorpresa (y prejuicios) vemos a un chef que podría ser de alto nivel. Esto me lleva a pensar dos posibilidades; o que es realmente un cocinero que trabaja para la elite y le hicieron un retrato, o que la realidad es que no e...